nos acompaño en la Secretaria de Deporte desde el 2009 Jnos acompaño en la Secretaria de Deporte desde el 2009 . Jorge Locomotora Castro

Jorge Locomotora Castro: el campeón comunitario

Jorge Locomotora Castro falleció durante la madrugada de este miércoles a los 59 años en la localidad bonaerense de Morón, tras sufrir una descompensación vinculada a un cuadro de diabetes previo que las actuaciones médicas buscan precisar, dejando tras de sí una huella imborrable tanto en el boxeo mundial como en la asistencia social a miles de familias vulnerables.

Cualquier argentino que haya seguido el deporte nacional coincide en que el nombre de Jorge Locomotora Castro evoca coraje, resistencia y epopeya sobre el cuadrilátero. Su figura forma parte de la memoria colectiva de un país que celebró cada una de sus hazañas.

Sin embargo, la historia más trascendente del nacido en Caleta Olivia no se escribió bajo las luces de un estadio ni con guantes de cuero, sino en el silencio del conurbano bonaerense, donde decidió enfrentar al hambre cara a cara.

Jorge Locomotora Castro falleció durante la madrugada de este miércoles a los 59 años en la localidad bonaerense de Morón.

De Caleta Olivia a la cima del mundo: una carrera forjada en la adversidad

Jorge Fernando Castro nació el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz. Su infancia estuvo atravesada por carencias económicas severas y el rigor del sur argentino, un escenario que moldeó su carácter indomable desde temprana edad.

Antes de consagrarse en los cuadriláteros, conoció el trabajo duro y las privaciones materiales. Esa experiencia de vida no lo alejó de sus raíces; por el contrario, forjó una sensibilidad popular que lo acompañó hasta el último día.

En el plano deportivo, construyó una trayectoria descomunal que hoy registra la Federación Argentina de Box (FAB). Sus números reflejan una vigencia que pocos púgiles alcanzaron en la historia de este deporte:

  • 144 combates profesionales disputados entre 1987 y 2007.
  • 130 victorias, con la impactante cifra de 90 triunfos por la vía del nocaut.
  • Campeón mundial de peso mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en 1994, tras vencer a Reggie Johnson en Buenos Aires.
  • Premio Konex (Diploma al Mérito) en el año 2000, otorgado por la Fundación Konex como uno de los cinco mejores boxeadores de la década en la Argentina.
  • Duelos memorables frente a leyendas de la talla de Roberto «Mano de Piedra» Durán, Roy Jones Jr. y Terry Norris.
El boxeador Jorge Castro festeja la obtención del título Fedelatín de la AMBHarry Hu – EFE

La noche de Monterrey y Jorge Locomotora Castro

El 10 de diciembre de 1994, en Monterrey, México, Jorge Locomotora Castro protagonizó una de las páginas más asombrosas del deporte universal frente al invicto estadounidense John David Jackson. Con el rostro cubierto de sangre, ambos ojos inflamados y al borde de la detención médica en el noveno asalto, se apoyó sobre las cuerdas para resistir el castigo.

Cuando todo parecía perdido, sacó un cruzado de izquierda que derribó a Jackson y cambió el destino del combate. Aquella victoria fue bautizada por la prensa como «la mano de Dios» del boxeo. Esta sintetizó su filosofía de vida: nunca darse por vencido, ni siquiera cuando las condiciones son del todo adversas.

Esa misma tenacidad le permitió sobrevivir en 2005 a un gravísimo accidente automovilístico que lo mantuvo veintitrés días en coma. Contra todo pronóstico clínico, se recuperó y volvió a subir al cuadrilátero en 2007 para despedirse del boxeo de pie, sobre la lona.

El 27 de enero de 2007, Jorge “Roña” Castro se subió al ring del Patinódromo Municipal de Mar del Plata para enfrentar al colombiano José Luis “La Pantera” Herrera.
El 27 de enero de 2007, Jorge “Roña” Castro se subió al ring del Patinódromo Municipal de Mar del Plata para enfrentar al colombiano José Luis “La Pantera” Herrera.

El combate más noble: contra el hambre y la exclusión

Lejos de encerrarse en la comodidad del retiro o en la nostalgia de los trofeos, Jorge Locomotora Castro entendió que su popularidad era una herramienta para interpelar y transformar la realidad social. En el año 2020, ante la emergencia sanitaria y económica desatada por la pandemia, tomó una decisión que redefinió su legado.

Abrió las puertas de su propio gimnasio en Temperley, partido de Lomas de Zamora, y lo convirtió en un comedor y centro de distribución de alimentos. Lo que comenzó como una respuesta de urgencia para ochenta familias de su barrio se transformó en una red de contención indispensable en el conurbano bonaerense.

Su labor comunitaria se estructuró con el rigor de un entrenamiento diario y abarcó múltiples frentes de asistencia:

  • Distribución alimentaria directa: Cada viernes, las filas frente a su gimnasio de Temperley superaban las diez cuadras. Se entregaban hasta 1000 números por jornada y se asistía a más de 4000 personas por mes.
  • Red de comedores y merenderos: Articuló entregas los lunes, miércoles y viernes para comedores comunitarios, y los martes y jueves para merenderos en municipios como Lomas de Zamora, Almirante Brown y Ezeiza, alcanzando a más de 6000 vecinos.
  • Deporte e inclusión social: Dictó clases recreativas de boxeo para niños y jóvenes con el fin de alejarlos de la calle, además de impulsar talleres deportivos en unidades penitenciarias.
  • Proyección en Morón: En sus últimos meses de vida se había radicado en Morón, donde trabajaba en la apertura de un nuevo comedor comunitario con capacidad para asistir a quinientas personas por día.
"Locomotora" Castro en su gimnasio en Temperley, en donde todos los sábados entregaba alimentos
Alejandro Guyot - LA NACION
«Locomotora» Castro en su gimnasio en Temperley, en donde todos los sábados entregaba alimentos. Foto: Alejandro Guyot – LA NACION

Jorge Locomotora Castro: La empatía nacida de la propia historia

Para Jorge Locomotora Castro, la solidaridad no era un gesto de caridad vertical ni una puesta en escena mediática. Era el reconocimiento del otro como un par, impulsado por la memoria de su propia niñez en el sur.

En sus apariciones públicas de los últimos meses, el exboxeador explicaba con crudeza el motor de su compromiso diario:

«Yo sé lo que es tener hambre y no tener nada dentro del estómago. Es durísimo. Yo lo pasé de chico y no me gusta ver niños pasando por lo que yo he pasado. Yo pasé eso, frío y hambre, no me lo puede contar nadie». Jorge Locomotora Castro.

A su vez, Castro no ocultaba su dolor al observar el deterioro del tejido social en las filas de su gimnasio. Allí recibía tanto a familias numerosas como a adultos mayores:

«Todos los días viene gente nueva. Un plato de comida no se le niega a nadie. Gente grande que hace cola para recibir un táper de comida; eso me parte. Los jubilados vienen un montón, gente de 75 años que viene y llora porque no tiene para los remedios. No quiero comandar la Argentina, solo quiero que haya oportunidades iguales para todos». Jorge Locomotora Castro.

Sus palabras desnudan una verdad: nadie se realiza en una comunidad que excluye a sus integrantes más frágiles. La verdadera grandeza de una figura pública se mide por su capacidad de poner el cuerpo allí donde el tejido social se desgarra.

Jorge Locomotora Castro con el titular de Las canas no se manchan, Luciano Martos.
Jorge Locomotora Castro con el titular de Las canas no se manchan, Luciano Martos.

La dignidad se construye en el barro de las necesidades reales

La partida física de Jorge Locomotora Castro nos enfrenta a una paradoja profunda sobre los ídolos populares. Las crónicas deportivas repetirán una y otra vez aquel zurdazo épico en tierras mexicanas. No obstante, miles de familias trabajadoras lo recordarán por las bolsas de alimentos entregadas en mano un viernes de invierno.

El campeón demostró que la dignidad no se declama desde una tribuna, sino que se construye en el barro de las necesidades reales, mirando a los ojos al vecino que sufre. Si un hombre que conoció la gloria mundial eligió pasar sus últimos años sirviendo platos de comida y abriendo espacios para los jóvenes, ¿qué excusa nos queda al resto de los ciudadanos para permanecer indiferentes ante las urgencias de nuestra propia comunidad?

El mejor homenaje a su memoria es impedir que esos espacios de contención se cierren y multiplicar el compromiso en cada rincón del país.

Castro vs. Jackson: Round 9 | SHOWTIME CHAMPIONSHIP BOXING 30th Anniversary

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